Conócenos

Publicidad
Menú principal
Inicio
facebook
Elecciones 2011
Proyectos
Información
Tóxicos
Fotos y videos
Efemérides
Denuncias
Links
Donaciones
Conócenos!
Contacto
Niños perdidos

Revistas
ECO-Chicos
ECO-Breves
Escritores Pampeanos
Boletines Informativos
Por los Glaciares

Estado del tiempo
Pronóstico Mundial
Imágenes satelitales
Pronóstico SMN
Estado del Tiempo
LLuvia y Temperatura
Radar meteorológico
Encuestas
¿Cuales son las prioridades que debería tener el gobierno Argentino en política ambiental?
 
¿Quién está en línea?
Hay 26 invitados en línea
Estadísticas
Visitantes: 10581698
Inicio arrow Proyectos arrow Proyecto Ambiental (Localidad de Puelches) arrow Parques Nacionales de Argentina: Lihué Calel
Parques Nacionales de Argentina: Lihué Calel Imprimir E-Mail

Parque Nacional Lihué Calel en ocasiones llamado Lihuel Calel

Ubicación:

Se encuentra ubicado en el centro-sur de la provincia de La Pampa, siendo sus coordenadas 37º 55' Lat. Sur y 65º 32' Long. Oeste. Puelches es la localidad más cercana, situada aproximadamente a 30 kilómetros del área protegida. Dista 120 kilómetros de la ciudad de Gral. Acha y 240 kilómetros de Santa Rosa (capital de la provincia de La Pampa). Cabe destacar que este Parque se halla estratégicamente ubicado sobre el camino que conduce a las localidades andinas de San Martín de los Andes y Bariloche, a mitad de camino entre estos centros turísticos y la Capital Federal.

Superficie

La superficie total del Parque Nacional Lihué Calel es de 9.901 hectáreas, aunque se está concretando su ampliación hasta incluir la ex-reserva provincial Salitral Levalle y algunos campos intermedios. Ya se hizo efectiva la cesión de jurisdicción por parte de la legislatura provincial a la Nación.

Fecha e instrumento legal de creación

En el año 1977 se sanciona el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 609 mediante el cual se crea el Parque Nacional Lihué Calel.  La finalidad de esta creación fue amparar el sistema serrano del mismo nombre y sus valores históricos, culturales y naturales.

Relieve

Las sierras de Lihué Calel constituyen una verdadera isla desde el punto de vista geológico y geomorfológico por estar rodeadas de extensísimas llanuras que componen una estepa arbustiva en la que irrumpen, casi abruptamente, estas serranías. Desde el punto de vista geológico no se ha logrado concensuar, entre distintos geólogos que han estudiado el área, la datación de la misma; aunque los últimos estudios le asignan una antigüedad de unos 235 millones de años lo que las convierte en las sierras más recientes, luego de la formación de los Andes que es muy posterior.
Las sierras presentan un relieve de formas suaves y redondeadas, desprovistas de vegetación en sus partes más elevadas, no así en los faldeos y en los valles que se forman entre los distintos cordones serranos.
El clima, con sus variantes térmicas y con la influencia de los vientos, ha sido el factor que más influyó  en la modelación de las elevaciones. También, pero en mucho menor medida, tuvo influencia la erosión hídrica, dado que si bien las lluvias son escasas ocurren en forma violenta.
El suelo en algunos sectores presenta una coloración rojiza, observándose gran cantidad de rocas fragmentadas que cubren el piedemonte y los valles. Sí coinciden los geólogos en cuanto al origen volcánico o eruptivo de la formación y respecto a que la misma constituiría un nexo de unión entre La Precordillera de Mendoza, San Juan y La Rioja con las sierras del sistema de Ventania, al sur de la provincia de Buenos Aires.
Las elevaciones se extienden en sentido noroeste-sureste, formando varios cordones con distinta orientación, que ocupan una superficie aproximada de unos 15 kilómetros de longitud y de ancho. El cerro más alto –denominado Sociedad Científica Argentina – tiene 589 m.s.n.m..
El siguiente gráfico muestra el perfil topográfico – dirección oeste-este -  en la longitud de 36º 12´ S de la provincia de La Pampa.

Hidrografía

La provincia de La Pampa posee pocos cursos de agua. La red hídrica se basa en dos cuencas. La del Río Colorado –límite sur de la provincia -  cuyo cauce depende  de las nevadas que se producen a su paso por las provincias de Mendoza, Neuquén y Río Negro. Por este motivo su caudal está sujeto a muchas variaciones produciéndose su mayor régimen entre los meses de septiembre a marzo. La otra cuenca es la del Salado-Chadileuvú que finaliza su curso no lejos de las Sierras de Lihué Calel, alimentado por lagunas –también cercanas al Parque- como Errelauquén y La Amarga. Este río es también compartido con otras provincias y su régimen es irregular.
De la importante cuenca del Atuel, la provincia de La Pampa sólo participa mínimamente de su tramo final.
El Parque Nacional Lihué Calel presenta dos arroyos que dada la aridez de la zona resultan importantes. Ellos son el Namuncurá, ubicado en el Valle de las Pinturas, que se abastece de agua de manantial y el arroyo La Manuela, que obra como desaguadero de las aguas que descienden de las serranías cuando ocurren precipitaciones.

Clima

El área protegida se ubica dentro del tipo de clima semiárido de planicies, aunque se diferencia de las características generales que presenta esta categoría por ser una zona con leves serranías que generan un microclima.
La temperatura está influenciada por una isoterma predominante del Océano Atlántico, y la gran amplitud térmica es un aspecto destacable del clima del lugar. La temperatura media en invierno se sitúa aproximadamente en los 7,6 ºC y en el verano en los 23 ºC para la localidad de Cuchillo-có. Las heladas ocurren entre mediados del mes de abril y fines de octubre.
Las precipitaciones ascienden a los 400 mm. anuales y la cantidad de lluvias está sujeta a variaciones de un año a otro.
En la provincia de La Pampa las precipitaciones sufren un gradiente de noreste, con 700mm. anuales, a suroeste donde apenas alcanza los 150mm. al año.
La gran actividad de los vientos es una constante en toda la provincia y, por lo tanto, afecta también el área comentada. La influencia del anticiclón del Océano Atlántico genera en verano vientos provenientes del norte y del noreste y los provenientes del sector sur y suroeste son provocados por el anticiclón del Océano Pacífico. Su velocidad promedio oscila entre 10 y 15 km. por hora, siendo los de mayor influencia sobre las condiciones climáticas el Zonda (del N-NO.) caliente y seco, y el Pampero (del S-SW.) frío y seco.

Flora

La distribución de los vegetales de Argentina tuvo distintos autores que utilizaron criterios diferentes para esa tarea. En este caso en particular del Parque Nacional Lihué Calel, se utilizará la división presentada en el trabajo titulado Ecorregiones de la Argentina en el marco de colaboración entre distintas instituciones conocido por sus siglas PRODIA (1999). Según este trabajo las sierras de Lihué Calel se incluirían en la ecoregión denominada Monte de Llanuras y Mesetas. Las características de la misma son: poseer un clima templado-árido, con precipitaciones muy bajas que oscilan entre los 100 y 200 mm. La temperatura media es de 10 a 14 ºC, no posee relieves abruptos y predominan las llanuras, las mesetas, mesetas escalonadas y elevaciones rocosas pequeñas.
La riqueza de la flora de este Parque Nacional es muy grande por cuanto se estima el cincuenta por ciento del total de la flora para la provincia de La Pampa, lo cual es decir demasiado si se comparan ambas superficies: haciendo este cálculo se diría que en una porción equivalente al 0,0008 % del territorio se encuentran cerca del 50 % de los vegetales de la provincia.
En la zonas bajas encontramos flora del Monte como el caldén (Prosopis caldenia), árbol símbolo de La Pampa, que forma parte de su escudo provincial. Su pariente el algarrobo (Prosopis flexuosa) y el sombra de toro (Jodina  rhombifolia) lo acompañan en muchos sectores formando pequeños bosquecillos y, en el caso del caldén, es común ver ejemplares aislados. Entre los arbustos, también se destacan los típicos de la ecoregión del Monte como las jarillas en las tres especies que habitan la región: Larrea divaricata, Larrea cuneifolia y Larrea nitida. También hay alpataco (Prosopis alpataco), el ala de loro o mata sebo (Monthea aphylla) y el Schinus fasciculatus. Estos arbustos o pequeños árboles, en algunos casos, generalmente sólo se aproximan al comienzo de los faldeos, siendo muy raro que se ubiquen en zonas elevadas.
La flora más interesante, en cuanto a que es menos común e incluso hay algunos endemismos, es la de los cerros donde hay una gran variedad de especies de muchísimas familias con flora de la más diversa fisonomía y tamaño. Al pie de los cerros es común observar el chañar brea (Cercidium praecox), la brusquilla (Discaria longispina), el albarillo (Ximenia americana), la traicionera (Cylindropuntia tunicata), el manca caballos (Trichocereus candicans) y otras especies más.
En los faldeos de las sierras se encuentran los dos endemismos que posee la unidad de conservación; ellos son: Gaillardia cabrerae, una margarita de flor amarilla que crece en los huecos entre las rocas y la Adesmia lihuelensis que crece también en recovecos cuando se ha acumulado algo de humus. También es poco común una orquídea (Brachystele dilatata). Hay varios helechos, en su mayoría muy vistosos, como el Adiantun chilense, Cheilanthes buchtienti, Cheilanthes  micropteris, Pellaea ternifolia y algunas más.
Varias cactáceas dan su toque de distinción, encontrándose entre las más conspicuas Gymnocalycum gibosum, Wigginsia erecta, y compuestas como Eupatorium bunifolium y Grindelia chiloensis. Además son conspicuas también dos bromélias que crecen adheridas a las rocas que son Tillandsia gilliesii y T. pedicellata. Varias especies lucen hermosas flores que cambian notoriamente el paisaje en primavera entre las que se destacan Petunia axillaris, Glandularia platense, Oxalis viscosisima y Oenothera odorata.
También se pueden ver algunas plantas exóticas como la Avena barbata, Hordeum glacum, Sonchus pleraceus y al menos tres especies más.

Fauna

Este auténtico oasis en medio de extensos jarillares que lo circundan, encierra muchas sorpresas en lo que a fauna se refiere. Es lógico que así sea por cuanto el agua escasea mucho menos que en las zonas aledañas; las sierras ofrecen un hábitat muy propicio para vertebrados e invertebrados y la abundancia de la flora siempre es acompañada por la fauna, ambos recursos se benefician por el microclima que posee el Parque.
Los felinos, especialmente el puma (Puma concolor), encuentran refugio en el área del parque porque la caza furtiva en los campos de los alrededores se practica asiduamente. Junto al puma, hacen gala de su agilidad y prestancia tres gatos salvajes: el moro o yaguarundí (Herpailurus yaguarondi), el gato de pajonal (Lynchailurus pajeros) y el gato montés (Oncifelis geoffroyi).
Lihué Calel cuenta con especies que sólo están presentes en esta área protegida dentro del ámbito nacional. En esta situación se encuentra el pichiciego menor (Chlamyphorus truncatus), la comadrejita patagónica (Lestodelphys halli), el ratón variado pajizo (Akodon molinae) y el ratón cavador pampeano (Necromys obscurus).
En una situación especial se encontraría la rata vizcacha salinera (Tympanoctomys barrerae) que no está amparada por el SPNA pero podría encontrarse en el Parque Lihué Calel, aunque esto requeriría confirmación. Es probable su presencia en la zona recientemente anexada de Salitral Levalle.
Es destacable la presencia del zorrino chico (Conepatus castaneus) que además del Parque comentado sólo está amparado por el P. N. Sierra de las Quijadas. Dos zorros, el gris chico (Dusicyon griseus)  y el zorro gris pampeano (Dusicyon gymnocercus) están en el área junto con el hurón menor (Galictis cuja). El guanaco (Lama guanicoe) ha encontrado en estas serranías un óptimo refugio dado que su población se incrementó respecto a la época de creación del Parque. La mara (Dolichotis patagonum) es rara pero puede confirmarse su presencia en la zona del parque.
Varias especies de ratones, murciélagos (poco estudiados) y la vizcacha (Lagostomus maximus) completan la nómina de 27 especies de mamíferos de Lihué Calel.
Las aves cuentan con unas 150 especies en el área. Dos son exclusivas de esta unidad de conservación dentro de las que maneja la Administración de Parques Nacionales; ellas son: el canastero patagónico (Asthenes patagonica) y la viudita chica (Knipolegus hudsoni), de escasa distribución.
Entre las especies amenazadas se puede citar al águila coronada (Harpyhaliaetus coronatus), el halcón peregrino (Falco peregrinus) aunque está presente en muchas zonas protegidas y el cardenal amarillo (Gubernatrix cristata).
Doce rapaces entre las dos familias que las representan en el país (Accipitridae y Falconidae),  el inambú pálido (Nothura darwinii) presente en dos parques: Lihué Calel y S. de las Quijadas; la lechuza bataraz (Strix chacoensis) –poco común - se encarga de controlar las poblaciones de roedores, su principal alimento.
De la familia de los furnáridos se puede mencionar algunas especies no muy comunes como el cachalote pardo (Pseudoseisura gutturalis), el ya nombrado canastero patagónico y la bandurria chaqueña (Ochetorhynchus certhioides). Una de las aves más comunes – acostumbra merodear la zona del camping-  es el gallito copetón (Rhinocrypta lanceolata) y el gallito arena (Teledromas fuscus) sólo compartida la protección con el P.N. Sierra de las Quijadas.
Los tiránidos están abundantemente presentes en el área con 25 especies, alguna de las cuales son poco comunes como la viudita chica (Knipolegus hudsoni) que es exclusiva de este Parque dentro del conjunto de áreas de ámbito nacional; el escaso piojito trinador (Serpophaga griseiceps), la monjita castaña (Xolmis rubetra), el gaucho chico (Agriornis murina) y el cachudito pico amarillo (Anairetes flavirostris). Dentro de la familia Emberizidae se destacan por ser poco abundantes el yal carbonero (Phrygilus carbonarius), la monterita canela (Poospiza ornata) y muchas especies más.
Los reptiles no escasean en  Lihué Calel. Varias especies de lagartijas como Homonota whitii y Teius teyou, el lagarto colorado (Tupinambis rufescens) y el overo (Tupinambis meridionae). Entre los ofidios se encuentran varias especies como la yarará ñata (Bothrops neuwiedi), la yarará o víbora de la cruz (Bothrops alternatus), la falsa yarará (Lystrophis dorbignyi). Entre los anfibios se menciona a Pleurodema nebulosa, Bufo arenarum (sapo común) y Odontophrynus occidentalis (una de las muchas especies llamadas escuerzos).

Recursos Culturales

Diversos sitios arqueológicos indican la presencia de grupos humanos prehistóricos, relacionados con el aprovechamiento de las condiciones de “oasis” que ofrecen las sierras de Lihué Calel.
La región que nos ocupa está al norte del río Colorado y se la puede describir como una llanura con algunas sierras bajas. Por el centro de este área penetra una cuña de monte con árboles que proporcionaban alimentos vegetales a los indígenas que habitaban el lugar. Estos también cazaban guanaco y ñandú..
De todas formas, este ambiente occidental seco presenta algunos factores no favorables para cazadores-colectores nómades, por ejemplo escasez de agua y de materias primas aptas para la talla lítica.
Las ocupaciones más tempranas en este lugar  datan de grupos humanos que lo habitaron en el 8600 A.P. (antes del presente), utilizaban artefactos líticos, como raspadores para trabajar el cuero y la madera, lascas para corte, machacadores y puntas de proyectil. El asentamiento presentaba fogones circulares, postes, restos de pintura roja, piedras planas con rastros de alisamiento por frotación, restos faunísticos de guanaco, aves, cáscaras de huevo de ñandú quemadas. La materia lítica más abundante es el basalto y en menor cantidad el sílice.
Esta ocupación temprana de cazadores-colectores adaptados a un clima semiárido perdura hasta comienzos de la era (1950 A.P.) . Aparece en esta época la cerámica, instrumental pequeño de sílice, molinos planos y manos de moler.
Sobre los últimos tiempos prehistóricos pensamos que hubo ocupaciones recurrentes en torno a recursos muy determinados (agua potable, grandes mamíferos, maderas que no se daban en los alrededores), el parque nacional Lihué Calel es un ejemplo de este tipo  de oasis.
En resumen, hubo en este lugar Tehuelches septentrionales, que a partir del siglo XVI recibieron influencia de los araucanos. Adoptan el caballo y cazan ganado cimarrón. Del aprovechamiento integral del guanaco pasan a la incorporación del caballo, cuya utilidad les permite extender los territorios de influencia en poco tiempo. La búsqueda de ganado produce desplazamiento hacia el norte y el este, estableciéndose una red comercial al oeste con los araucanos.

PINTURAS RUPESTRES

En lo que sería el techo de una enorme cavidad rocosa, se percibe con bastante nitidez una serie de dibujos de diversas formas, con predominio de los colores rojo y negro.
Según estudios arqueológicos la antigüedad de estas pinturas superaría los 2000 años. Luego en épocas  mucho más cercanas las serranías sirvieron de refugio a los indios pampa cuando regresaban de sus rastrilladas en busca de ganado y más recientemente fue refugio del famoso cacique Namuncurá, siendo desplazado por el avance del ejército de la campaña del desierto, hasta abandonar definitivamente la zona.
Según los antropólogos estos vestigios culturales corresponderían a los tehuelches del norte o serranos, luego en épocas más cercanas las sierras de Lihué Calel fueron refugio  de los últimos indios araucanos, que habían absorbido a la cultura mencionada anteriormente, como los caciques Cafulcurá y Namuncurá, quienes debieron retirarse al sur por el avance de la conquista del desierto.
Namuncurá huyó hacia el río Colorado y estableció su último refugio cerca del “Valle de las Pinturas”, en la estancia Santa María, que perteneció a la familia de Luis Gallardo.
En una zona elevada, con una hermosa vista panorámica, encontramos una vivienda que por lo que se ve era de buena calidad en cuanto a sus materiales. Esta iba a ser la vivienda de Gallardo quien, según versiones, la destruyó antes de entregar sus bienes al estado.
Aún pueden verse las semiderruidas paredes del viejo casco.
Según Estanislao Zeballos podría existir la posibilidad de un remoto asentamiento hispano en estas serranías basándose en la presencia de montecitos de durazno, especie traída por los conquistadores al suelo americano. Para este autor la expedición de Villagra habría alcanzado esta comarca en el siglo XVI y fundado la población que luego pasó a la leyenda como “Ciudad de los Césares”. Investigaciones posteriores han descalificado estos argumentos, aunque los exóticos duraznales  siguen prosperando sin que nadie haya develado su misterioso orige

Alternativas turísticas

El Parque Nacional Lihué Calel  presenta buenas alternativas para el visitante. En primer lugar podemos mencionar que en el área administrativa del parque hay un campamento bien instalado con sanitarios, mesas con bancos y el lugar elegido para su instalación es una zona con una inmejorable vista hacia los cerros. 
Se pueden realizar caminatas interpretativas, pudiendo contar con el asesoramiento de un guardaparque, por diversos senderos que se nombran a continuación:

  Sendero del Valle Namuncurá: parte desde el campamento y es el lugar donde comienza el sendero de ascenso hacia el Cerro Alto. Durante el recorrido se pueden observar las características de la ecoregión del monte con sus flora y fauna típicas.

  Sendero Valle de las Pinturas: a este sendero se accede por un camino vehicular de 21 km (ida y vuelta) y nos permitirá informarnos sobre la vida de los nativos que ocupaban el área, finalizando el recorrido  en un alero con pinturas rupestres.

Un lugar interesante, dentro del predio del Parque, es la estancia Santa María de Lihué Calel. Se trata de un viejo casco donde habitaba la familia de Luis Gallardo hasta 1964. Luego de que la Provincia de La Pampa la expropiara con el fin de crear el parque nacional fue destruida en gran parte.
Es interesante mencionar  que es  fácil ascender a las sierras en determinados lugares, como por ejemplo al Cerro de la Sociedad Científica Argentina que se encuentra a 589m., siendo este el punto más alto del área. Además desde este lugar se puede observar un vistoso panorama de la región y también el límite norte del Parque.
En las épocas de invierno se nota una importante merma de afluencia turística debido, principalmente, a las muy bajas temperaturas y heladas reinantes que se dan en la zona.

Como Llegar:

Para acceder al Parque Nacional Lihué Calel desde Buenos Aires se llega a Luján y desde allí por la Ruta Nac. Nº 5 hasta Santa Rosa (La Pampa); tomando luego por la Ruta Nac. Nº 35 hasta el cruce con la Ruta Nac. Nº 152. Se continúa por esta hasta el acceso al Parque Nacional (km. 844). Desde Rosario se toma  la Ruta Nac. Nº 33 hasta la intersección con la Ruta Nac. Nº 5, a la altura de Trenque Lauquen, siguiendo luego el camino antes mencionado. Partiendo de Córdoba por Ruta Nac. Nº 36 se llega hasta Río Cuarto para luego tomar la Ruta Nac. Nº 35 hasta el cruce con la Nº 152. Desde Mendoza, por la Ruta  Nº 40 se llega hasta Pareditas y luego se toma la Ruta Nac. Nº 143 a General Alvear. Posteriormente se recorre la  Ruta Nac. Nº 188 hasta Realicó y desde esta ciudad se debe continuar hasta su intersección con la  Nº 35. Continuar por esta  hasta el cruce con la 152.

Problemas de Conservación

Este Parque Nacional no presente mayores problemas de conservación. La afluencia turística es moderada y existen numerosos caminos vehiculares y senderos peatonales que favorecen el ordenamiento de los visitantes.
Sí existen varias especies de plantas exóticas cuyo perjuicio no ha sido evaluado técnicamente. Entre estas se menciona Avena barbata, Sonchus pleraceus, Taxaron officinale y otras.
La caza del puma en los alrededores del parque siempre fue común. Dentro del área este problema se mantiene más o menos controlado. Pero al ser una superficie relativamente pequeña la de la unidad de conservación es posible que sólo no sea suficiente la protección  dentro del parque para mantener una población importante de este felino en forma permanente.
El jabalí (Sus scrofa) y el ciervo colorado (Cervus elaphus)  fueron especies exóticas que en La Pampa encontraron uno de los lugares más propicios para expandirse. Esto hace que la amenaza de su instalación en el predio del área sea un problema latente. Lo mismo ocurre con la liebre europea (Lepus europaeus).
Desde su protección, sin hacienda y con fuegos controlados la recuperación de la vegetación fue notable apreciándose una densa arbustificación del Parque perdiéndose peladales   y lugares abiertos la que se cree que incidió sobre la disminución de algunos animales silvestres como la vizcacha y el ñandú. Esto obligaría a algún de tipo de manejo en el área o al menos en el sector vecino de próxima anexión.

Bibliografía

- Angerami, R. s/f. El Parque Nacional Lihué Calel. A. P. N. Inf. Inéd.
- Anónimo. 1997. Argentina: guía de turismo. El Ateneo. 2da. Ed. 280 pág. Buenos Aires.
- Atlas Total de la Republica Argentina-Atlas Físico vol. 1 y 2, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires 1982.
- Chebez, J. C., N. Rey, M. Barbaskas,  y  A .Di Giacomo. 1998 . Las Aves de los  Parques Nacionales de Argentina, L.O.L.A. 126 pág. Buenos aires
- Cinti, R. 1983 Parque Nacional Lihué Calel. Edic. A. P. N. y Rev, Aire y Sol 18 pág. Bs. As.
- Heinonen Fortabat S. y J. C. Chebez,  1997.  Los Mamíferos de los Parques Nacionales de la Argentina. Ed. L.O.L.A. 68 pág.
- Instituto Geográfico Militar, 1998.  Atlas Geográfico de la República Argentina.
- Paleka, C. et al., 1980. Informe sobre una prospección antropológica en las Sierras de Lihué Calel. La Pampa. s/ed.
- Schatzky, I. 1954. Las Pictografías de Lihué Calel. Revista Geográfica Americana Vol. XXXVII. Pág. 83-87.
- Troiani, H., Steibel. P. E., Alfonso, G. L. y A. C. Prina 1993. Flora del Parque Nacional Lihué Calel. Univ. Nac. de  La Pampa. Fac. Agronomía.

 
Siguiente >
Red Social

Publicidad
Publicidad
¡ GRATIS !

<><><><>

Suscribirte a el Boletin de Alihuen y recibe información periodica.

 

Correo electrónico:

 

¡¡¡ RECICLA!!!

PampaSeg

Jornadas de Software Libre y Seguridad Informática. 11 y 12 de Noviembre, Santa Rosa, La Pampa

Anti-incineración

Rally 2012 Argentina-Chile-Perú

 
    Diseño Web La Pampa