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Portal: http://estadoysociedadcivil.org Perspectivas Entrevista a Leandro Altolaguirre, Presidente de la Asociación Alihuén y Concejal del Municipio de Santa Rosa, La Pampa. Por Leandro Echt. Asistente del Programa de Protección Social de CIPPEC. http://estadoysociedadcivil.org/index.php?option=com_content&task=blogsection&id=4&Itemid=27 Leandro Altolaguirre, luego de trabajar como voluntario en Greenpeace, decidió fundar la Asociación Alihuén en 1998. En el año 2003 fue electo como Concejal de Santa Rosa por la UCR y reelecto en el 2008. P: ¿Cuáles fueron los motivos que te llevaron a trabajar en una OSC? R: La posibilidad de juntarse con gente que se interese por los mismos temas, en este caso el medioambiente, más allá de pensar distinto. Y la voluntad de hacer aportes y poder cambiar ciertas políticas públicas en esa materia. P: ¿Por qué decidiste involucrarte en la función pública? R: Luego de la caída de De La Rúa, en Santa Rosa se generó una renovación muy importante de dirigentes de la UCR. Y trabajando desde Alihuén, y conociendo a las personas que se encontraban en la función pública, vi la necesidad de no dejar espacios vacíos. Desde el lugar de funcionario, la idea era poder acortar la distancia que suele existir entre el Estado y las OSC. P: ¿Cómo ha sido el pasaje desde el sector de la sociedad civil al Estado? R: Me sirvió la experiencia de haber trabajado en una OSC y trabajado en red con otras, para tener una forma de encarar los temas que no siempre es la que tienen los funcionarios públicos. La sociedad civil no está tan partidizada, y uno se vuelve más receptivo a las inquietudes y problemas de la comunidad, y se acostumbra a trabajar buscando soluciones al menor costo posible. Se piensan soluciones concretas, y no grandes proyectos que suelen no tener un propósito claro.De todas maneras, hay que diferenciar el hecho de ser oposición a ser oficialismo. Desde mi lugar de opositor (2003-2007), la situación era similar a la de estar trabajando en una OSC, ya que uno pelea por hacerse escuchar. El pasaje de oposición a oficialismo (2008), permite mayor liberad para llevar adelante los proyectos que uno tiene en mente, más allá de las discusiones internas. P: ¿Qué balance podrías hacer de tu experiencia a la hora de vincularte con el Estado desde tu lugar de representante de una OSC? R: La experiencia desde la sociedad civil fue muy interesante y enriquecedora, pero muy dispar. En el vínculo entre ambos sectores, todo depende siempre de la persona con la que te toque trabajar, de la permeabilidad que muestre hacia las propuestas, de la capacidad de diálogo, o, por el contrario, de si las personas se tienen una posición defensiva y visualiza a las OSC como enemigos. P: ¿Qué rasgos del vínculo entre ambos sectores se te aparecen como novedosos desde tu actual lugar de concejal? R: Ahora veo que no es tan fácil ser oficialismo, ya que no podes actuar directamente, sino que se debe consensuar todas las ideas. P: ¿Cómo consideras el hecho de que un funcionario público cuente con la experiencia de haber trabajado en una OSC? ¿Por qué? R: Es importante el hecho de que un funcionario haya tenido cierta experiencia en la sociedad civil, ya que permite una gimnasia en el sentido de dialogar, de acercar partes y de acortar distancias. Es difícil tener en cuenta estas cuestiones si no se ha pasado por una OSC, y el hecho de venir directamente desde el sector profesional o privado, donde la lógica de trabajo es distinta, hace que un funcionario se pueda chocar con muchas paredes al llegar al cargo. No alcanza solo con la ejecutividad que se tiene al venir del sector privado, sino que se requiere cierta experiencia a la hora de dialogar entre las partes. P: ¿Cuál fue la situación que más te indignó o incomodó en tu vínculo con el Estado desde la sociedad civil? ¿Y con la Sociedad Civil desde el Estado? R: Una situación indignante la viví al comienzo de mis años en la Alihuén, cuando en el municipio había un basurero a cielo abierto y una planta insineradora que afectaban fundamentalmente a las personas de los barrios periféricos, a las comunidades más humildes. El Estado tenía la información técnica de cómo eran afectada la salud de las personas, información proporcionada incluso desde nuestra OSC, pero no actuaba. Y decidimos recurrir a la Justicia y se logró una medida de conciliación y resolver en parte el problema con nuevas medidas de seguridad. Aún no he tenido experiencias frustrantes trabajando como Concejal. Hemos trabajado con muchas OSC que consideramos aliados estratégicos. P: ¿Qué cosas no volverías a hacer a la hora de trabajar con el Estado desde la Sociedad Civil? R: Es difícil responder porque el Estado es muy grande y algunas cuestiones que en algún momento fracasaron no están vinculadas a qué sector era, sino que tiene que ver con las personas, con qué puertas se tocan. P: ¿Cuáles considerás que son los canales de comunicación más eficientes entre Estado y Sociedad Civil? R: Desde la sociedad civil lo que más conviene es dirigirse a los medios de comunicación, porque al instalarse un problema en la opinión pública, el Estado le presta más atención, y se vuelve más permeable al trabajo con las OSC. Pero, una vez más, el diálogo va a depender siempre de las personas, no del puesto ni del color político.
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