|
Yo me pregunto abuelo qué delirio, qué arrebato te empujó a La Pampa. Quimera, frenesí, necesidad o urgencia. Porque habrá tenido que ser muy importante para dejar familia, amigos y lo que es más: la madre tierra, la madre mar, sus frutos. ¡Si ellos son la Patria!
¿O fue la ilusión o la esperanza de encontrar una tierra prometida porque la propia estaba desgastada? Se le pedía más de lo que daba, o lo que daba era poco para tantos? O los menos se quedaban con lo poco y los otros con nada.O casi nada?
Y reflexiono abuelo... Derrotados estamos pidiendo en la embajada los papeles que nos permitan irnos como vos viniste, buscando mitigar nuestros destinos como vos los buscaste olvidando el Euskadi, Guipúzcoa y Rentería.
Gracias abuelo por haber venido. Que querés que te diga. Yo me quedo. Aquí también se están agotando los recursos y los que sobran los están robando los vende- patrias, lacayos, testaferros y los que se ponen al frente del gobierno.
Aquí la tierra aún sigue manando. Yo sueño que si vos vivieras te volverías a Pamplona. Cruzarías a Bayona por la abuela y la traerías a este lado de aquí, en los Pirineos. El Euskadi todavía está sangrando. Pero vos no te irías. Yo sé que no te irías.
Por eso yo me quedo. Tengo aquí en esta tierra el fruto de mi amor y la semilla. Y como ya la tengo enraizada, permanente. aclimatada a la crudeza de los tiempos, me quedo con ella en la patriada. Me quedo como un puntal, como un tutor de caldén . Me quedo, abuelo.
Norberto Alberto Cueto Socio de A.P.E. Nº 339
(1) La presente poesía ha obtenido la "Primera Mención Categoría "D"(Adultos mayores de 50 años) en el Certamen Literario XLVIII Provincial del Trigo, año 2003.
|