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Los incineradores de residuos enferman Introducción Las dioxinas y los furanos son productos no intencionales de procesos industriales y de combustión que involucran el cloro. Se encuentran dentro del grupo de 12 contaminantes orgánicos persistentes que los países del mundo han decidido eliminar. A fines de mayo de 2001, se firmará en Estocolmo un convenio internacional para cumplir con ese objetivo, bajo los auspicios del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Una vez firmado este acuerdo, la Argentina y los demás países deberán ratificarlo y elaborar planes específicos para llevar a la práctica los compromisos de eliminación. La Organización Mundial de la Salud ha expresado que "debe hacerse todo esfuerzo para reducir la exposición [de contaminantes orgánicos persistentes] a los niveles más bajos posibles" (WHO 1998). Las dioxinas, dentro del grupo de Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), son compuestos altamente tóxicos que persisten en el medio ambiente durante periodos prolongados sin degradarse y se acumulan en los tejidos de los organismos vivos. El primer paso para eliminar las dioxinas es identificar sus fuentes. Ningún país ha identificado totalmente las fuentes de dioxinas al ambiente; en particular, es poco lo que se sabe sobre los vertidos al agua o al suelo. Sin embargo, los inventarios de fuentes de dioxinas al aire, existentes en varios países, han señalado a los procesos de incineración de residuos como los responsables principales de esas emisiones. El objetivo de eliminar las dioxinas supone evitar la introducción de nuevas fuentes y dar prioridad a las medidas prácticas que permitan eliminar las existentes. En la Argentina no existen datos de emisión de dioxinas de las plantas de incineración instaladas en el país, en provincias como Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba o La Pampa. Muchas de éstas han sido denunciadas por sus vecinos y se han observado irregularidades como la incineración con humo negro durante la noche o el envío de cenizas contaminantes a sitios no autorizados. En este informe, Greenpeace recopiló la información existente sobre incineradores en la Provincia de Buenos Aires 1 y, empleando herramientas aceptadas internacionalmente, estimó sus posibles emisiones de dioxinas.
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